Tan solo imaginarme delante de 30 chicos con las hormonas revolucionadas ya me produce cierto temor.
Pero cada dia que pasa estoy más convencida de que esto es lo que quiero hacer. (y no sólo por las vacaciones.... jajaajja).
Y cada día que asisto al máster tengo infinidad de ejemplos de como llevar y no llevar la clase.
Si os digo la verdad, estoy deseando darme la vuelta para escribir en la pizarra y que me lancen aviones de papel..... ¡¡¡¡ NECESITO EMOCIONES FUERTES!!!!

Yo también me veo cada día que pasa con más ganas de dar clase. La verdad es que, gracias a ciertos profesores del Máster, mi motivación ha aumentado mucho; estoy deseando enfrentarme ya a un grupillo de adolescentes y confirmar que esto es de verdad lo que quiero.
ResponderEliminar¡Ánimo con el blog!